El índice de precios de los productos lácteos de la FAO en agosto fue 2,3 % superior a julios y marcó su primer aumento en cuatro meses. Aun así, quedó por debajo de un año atrás.
El aumento está asociado a una recuperación de precios de la leche en polvo y el queso, mientras que los precios de la manteca se mantuvieron estables.
La leche en polvo descremada subió un 3% y la entera 2,4%, de la mano de un fortalecimiento de precios en la Unión Europea que contrarrestaron las bajas estacionales que se dieron en Oceanía.
En la UE, la mayor escasez de leche, agravada por altas temperaturas y sequía en varias de las principales regiones productoras, sustentó los precios, incentivados además por la constante demanda.
Por su parte, en Oceanía el aumento estacional de la producción de leche deprimió los mercados de leche en polvo. Los precios del queso crecieron 2,7 % en agosto, y se prolongó la recuperación que empezó en julio.

