El mercado de ganado gordo en Brasil reanudó sus operaciones tras el feriado del lunes por el Grito de Ipiranga y lo hizo con precios superiores a los promedios de referencia en varias regiones, mientras que los contratos de futuros siguen proyectando un aumento de valores mucho mayor para los próximos meses, superando los US$ 5 por kilo para los últimos dos meses del año.
Según la consultora Safras & Mercado, el contraste entre los mercados físicos y de futuros se acentuó a principios de setiembre con una brecha de 45 centavos respecto al promedio de US$ 4,56 por kilo de la última jornada, en suba respecto al último tramo de agosto y el comienzo de setiembre.
Según operadores se hacen negocios por encima de las referencias en novillos bien terminados, lo que refleja la escasez de oferta en la poszafra y la demanda de la industria que no consiguen llevar las cargas más allá de siete días.
El miércoles los promedios de negocios para las vacas eran de US$ 4,21 y las vaquillonas se manejaban en el eje de US$ 4,40 por kilo.
El desempeño de las exportaciones será uno de los principales factores para determinar si la recuperación del mercado físico de ganado podrá continuar y acercar los precios a los niveles actualmente proyectados por el mercado de futuros.
“Este movimiento podría estar impulsado por un aumento en las ventas de cortes de cuarto delantero a Estados Unidos, con la flexibilización de los aranceles vigentes durante los próximos tres meses para un volumen de 300.000 toneladas”, indicó la consultora Safras & Mercados.
Sin embargo, el analista advierte que no hay margen para aumentos explosivos de precios, ya que la interrupción de los envíos de carne brasileña a la Unión Europea entró en vigor el jueves pasado.

