Este miércoles, representantes de la diplomacia brasileña se reunieron en Bruselas con la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria de la UE, en busca de destrabar suspensión de exportación carne y otros productos a Europa ante nuevas normativas relativas al uso de antimicrobianos en la producción animal. Uno de los aspectos a los que se apunta es al uso de monensina. La suspensión entraría a regir a partir del 3 de setiembre.
Los europeos enviarán listas con los problemas pendientes identificados para el cumplimiento de las garantías adicionales vinculadas al uso de antibióticos en las cadenas de producción animal.
La Confederación de Agricultura y Ganadería de Brasil (CNA) mantuvo una reunión este miércoles con el ministro de Agricultura de Brasil, André de Paula. En el encuentro también participaron el secretario de Defensa Agropecuaria, Carlos Goulart y el embajador brasileño ante la Unión Europea, Pedro Miguel, quien esta mañana mantuvo una reunión con representantes del bloque europeo, adelantó Gedeão Pereira, vicepresidente de CNA, entrevistado por el programa Tiempo de Cambio de radio Rural poco después del encuentro.
El principal punto de atención vuelve a estar en las declaraciones que deben realizarse respecto al uso de antimicrobianos, en línea con las exigencias planteadas por Europa.
La medida se ve desproporcionada por parte del sector privado. Preocupa el impacto de la medida sobre los feedlots, con un volumen de encierro que ronda las 8 millones de cabezas, señaló Pereira.
“Yo no sé si vamos a quedar con el ganado solamente de engorde pasto, que no usa productos antimicrobianos, y quedamos con los feedlots afuera. Ahora estamos con el Ministerio de Agricultura, porque sacaron toda la proteína brasileña, hasta la miel, Brasil salió de la lista europea. Y evidentemente que hay una presión de los productores europeos, desde que firmamos el Tratado de Unión Europea-Mercosur, siempre hubo una presión muy, muy fuerte para que no se llevara a cabo la firma del acuerdo”, señaló.
La falta de trazabilidad total pone un dificultad adicional para Brasil, señaló el vicepresidente de CNA.
Una fuente cercana al tema dijo al medio brasileño Globo Rural que “la eliminación total de Brasil de la lista es increíblemente cruel. En ese momento existían condiciones para mantener la importación de miel, pescado y pollo”. Quienes están en el tema creen que el peor escenario imaginado hasta ahora era la exclusión únicamente de la carne vacuna. “Es una medida severa y desproporcionada, considerando el diálogo que mantuvimos con ellos. Fue una acción brutal y sumaria”, dijo la fuente.
Exportadores de carne salieron al cruce
La Asociación Brasileña de Industrias Exportadoras de Carne (ABIEC) emitió un comunicado en el que aclaró que por el momento Brasil sigue plenamente habilitado para exportar a Europa. Y que la eventual suspensión a la exportación solo será efectiva si las garantías y los ajustes exigidos por las autoridades europeas no se presentan antes de la fecha límite establecida.
“El sector privado ha colaborado con el Ministerio de Agricultura y Ganadería (Mapa) en la elaboración de protocolos para cumplir con los nuevos requisitos europeos, además de mantener el diálogo técnico y la colaboración con las autoridades competentes en la materia”, señaló ABIEC.
Se prevé que una misión europea visite Brasil en el segundo semestre del año para avanzar y concluir este proceso técnico.
