El presidente Donald Trump sugirió que está abierto a cambiar las regulaciones federales sobre el procesamiento de carne vacuna, con el objetivo de ayudar a los ganaderos estadounidenses.
Durante una entrevista con el conductor de radio conservador Glenn Beck este miércoles, Trump fue presionado sobre los llamados «Cuatro Grandes» conglomerados cárnicos, responsables de la mayor parte del procesamiento y la distribución de carne vacuna en Estados Unidos.
Beck calificó a las grandes empresas como un cártel e instó a Trump a tomar medidas regulatorias que, según el presentador, podrían aumentar el número de procesadoras de carne en Estados Unidos.
«Hay que acabar con esas plantas procesadoras. Hay gente que quiere construir plantas procesadoras por todas partes. Las regulaciones nos están matando», dijo Beck.
«¿Entonces, con menos regulación, cree que los ganaderos y agricultores harían un muy buen trabajo procesando la carne?», preguntó Trump a Beck, diciendo que llevaba «20 años oyendo hablar de este problema».
Trump no dio detalles sobre qué cambios regulatorios podría considerar, pero no ocultó su interés en un cambio.
«Lo que me acabas de decir es algo muy importante, porque me has dado una idea excelente», dijo.
A principios de este año, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos anunció que destinaría hasta US$ 500 millones para ayudar a las medianas empresas procesadoras de carne vacuna tamaño a sobrellevar el aumento de los precios del ganado.
Las declaraciones de Trump se producen en un momento en que el Departamento de Justicia mantiene una investigación antimonopolio sobre la industria cárnica. Sin embargo, las relaciones entre la administración y los ganaderos se han visto tensas por otros intentos del presidente de reducir los precios de la carne vacuna.
El precio promedio de la carne picada en julio aumentó aproximadamente un 9% interanual debido a la grave escasez de ganado en Estados Unidos, al aumento de los costes de producción y a la sequía.
Trump anunció que ofrecerá alivio arancelario a algunas importaciones de carne molida en un intento por bajar los precios para los consumidores antes de las elecciones de noviembre, que dependerán en gran medida de cuestiones económicas.
Pero ese plan ha provocado una fuerte reacción en contra, incluso por parte de republicanos que representan a las comunidades rurales, quienes afirman que permitir mayores importaciones de carne vacuna al país no solucionará los problemas que enfrentan los ganaderos, al tiempo que los expondrá a una mayor competencia extranjera.
En base a Bloomberg

