La escasa disponibilidad de ganado aparece como un desafío en un escenario de altos precios internacionales. Marcelo Secco, gerente de MBRF para Uruguay, advirtió que la demanda sigue firme, con Estados Unidos como mercado clave, mientras la oferta local no alcanza para cubrir todo el volumen que podría comercializarse.
“Vendimos terneros en pie que hoy podrían ser novillos de varios miles de dólares y no los tenemos, pero bueno es parte de las reglas que hay y no está la disponibilidad para el volumen de carne que podríamos comercializar”, dijo Secco, entrevistado por el programa Tiempo de Cambio de radio Rural.
Una mínima oferta que no permite aprovechar plenamente una demanda internacional firme y sostenida, con valores históricamente altos.
“La demanda está y hay una apreciación de valor, principalmente muy tensa por lo que es el mercado americano”, señaló Secco.
El industrial destacó que la escasez de hacienda disponible en Uruguay vuelve especialmente sensible al mercado frente a cualquier aumento adicional de la demanda. “No hay mucho, entonces cualquier volumen adicional que tensione esa relación, te deja fuera del mercado”, afirmó.
Además de la incertidumbre que generó el anuncio del presidente Donal Trump el viernes pasado sobre la flexibilización de aranceles para el ingreso de 300.000 toneladas de carne (aún sin información detallada de forma oficial), Secco mencionó la expectativa que genera la salida de Brasil del mercado de la Unión Europea a partir del 3 de setiembre, “o el valor de la demanda esperable entre lo que es Estados Unidos y China, que sin cuota los principales oferentes, ver cómo va a reaccionar ese mercado”.
A pesar de la volatilidad y de la dificultad para anticipar cómo evolucionarán los precios, Secco consideró que los fundamentos de la demanda internacional continúan siendo fuertes. China seguirá necesitando importar carne, mientras que Estados Unidos mantiene una demanda significativa.

