El histórico remate 326 de Plaza Rural marcó récords históricos de precios para 11 de las 12 categorías, varias de ellas con subas de dos dígitos, hasta 13,3% por encima del remate anterior en julio.
Se vendieron 10.185 vacunos, el 98,6% de una oferta superada ampliamente por la demanda, con promedios máximos en terneros, terneras, lotes mixtos, toda la escalera de novillos, vacas de invernada, vacas preñadas, vaquillonas y piezas de cría, con la única excepción en los vientres entorados.
El ternero marcó un máximo histórico para todas las pantallas, con un promedio por kilo de US$ 4,34, un 5,6% arriba del remate anterior y US$ 894 al bulto. Muy cerca en valores al bulto se ubicó la ternera, con US$ 870 por cabeza y un promedio general de US$ 4,16 por kilo.
Los lotes mixtos de terneros y terneras, con un promedio de 160 kilos, superaron este promedio llegando a US$ 4,45 y un máximo de US$ 5,50. Precios de ciencia ficción.
“Es muy difícil destacar una sola categoría”, comentó Gerónimo Brea del escritorio Brea Saravia, “la demanda superó ampliamente la oferta; los compradores buscan negocios cortos, negocios largos, ganados de cría, invernada”.
Entre los novillos ningún lote bajó de US$ 3 por kilo en pie, los promedios por categoría subieron entre 3% y 10% y el máximo fue de US$ 4,43 por un lote de 1 a 2 años.
Entre los 622 novillos de sobreaño pujaron los corrales “y había algunos ganados muy livianitos, que también hay invernadores en busca de ellos para los verdeos que están con poco piso”, afirmó Víctor Velazco, de escritorio Aramburu.
“El espectro de compradores en este remate puntualmente fue muy amplio”, indicó el operador, “gente que está queriendo reponer vientres, los corrales que se llevan el novillo y la vaquillona, la exportación en pie que se lleva también la ternera pura e incluso la ternera de muy buena clase y con condiciones de trazabilidad que necesitan para entrar al mercado israelí”, dijo en Tiempo de Cambio de Radio Rural.
Todos los mercados “están ávidos”, reafirmó, “es increíble el espectro tan amplio de compradores”.
Las piezas de cría aumentaron US$ 100 respecto al remate anterior hasta US$ 855, una suba mensual de 13% y de 48% respecto al año pasado: “eran seis lotes, muy pocos para una categoría muy demandada, todavía hay pocos ganados paridos”, apuntó Brea.
Los más de 1.700 vientres preñados hicieron un máximo histórico de US$ 1.377 con una suba interanual de 40%: Velazco señaló que las preñeces de primavera se negociaron en un piso de US$ 1.300 y hasta US$ 1.670 por un ganado excepcional de genética destacada que vendió la firma Ramos & García de Cabaña La Empastada, y luego el vientre preñado para verano y otoño con un piso de US$ 1.100 y hasta US$ 1.300 “donde la categoría, los ganados de clase de razas definidas, siempre tienen un plus de precio por encima del mercado que valoriza la genética”.

