Por Eduardo Blasina
Como informamos la semana pasada, el total de ganado vacuno y terneros en Estados Unidos al 1 de julio de 2026 presentó un mínimo repunte a 94,2 millones de cabezas, ligeramente superior a los 94 millones registrados el 1 de julio de 2025.
El stock de vientres de carne, con 28,5 millones de cabezas, disminuyó un 1 % con respecto al año anterior. Las vacas lecheras, con 9,65 millones de cabezas, aumentaron un 2 % con respecto al año anterior.
Pero el dato más importante. La producción de terneros se prevé que en 2026 alcance los 32,5 millones de cabezas, un 2 % menos que el año anterior. Se estima que los terneros nacidos durante el primer semestre de 2026 nacieron 23,9 millones de cabezas, un 2 % menos que en el primer semestre de 2025. Se prevé que nazcan 8,6 millones de terneros adicionales durante el segundo semestre de 2026. Es la menor población desde 1941.
Ese desabastecimiento ha llevado el precio del ganado gordo y de los terneros a los récords en los que se ha estabilizado.

Esto sigue garantizando un mercado muy desabastecido al menos por dos años. Esa sigue siendo la base lógica en la conformación de expectativas de la ganaderia uruguaya. Por dos años EEUU va a exportar muy poco y va a importar en niveles récord.
Si no se cometen errores en Uruguay, el escenario de precios sigue despejado.
