Después de tres semanas de receso el mercado australiano volvió a operar con un volumen de oferta importante, 37.702 fardos, y una cautela de la demanda que contrastó con las expectativas de firmeza en los valores.
El resultado fue una pronunciada baja de valores que en el indicador IME en moneda australiana fue de 3,3%, la mayor caída semanal desde octubre de 2020. El índice cerró en AU 18,12 por kilo base limpia.
Algo moderada por razones cambiarias, la cotización del IME en dólares ajustó 2,1% al cabo de la semana con una baja de 28 centavos desde el promedio de US$ 13,11 por kilo base limpia antes del receso a US$ 12,83.
El fuerte ajuste enfrió los negocios en un mercado local todavía poco ofertado, donde el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) informó algunos negocios de lotes de poco volumen con referencias de US$ 10 por kilo base sucia para lanas Merino de 18 micras acondicionadas con grifa verde, US$ 8,35 por un lote Merino de 19,9 micras y un destaque para la colocación de un lote cruza Merino Dohne de 23,5 micras y 8 mil kilos con certificación RWS que se vendió por US$ 6.
La oferta en Australia aumentó 18% en comparación con la última semana de ventas antes del receso, y la tasa de fardos no vendidos fue alta, 16,3%, un mensaje claro de los productores que no convalidaron los nuevos valores.
“El 28,2% de la lana no alcanzó el precio de reserva del vendedor y el 19,5% de la oferta total del primer día no se vendió”, informó Australian Wool Innovation (AWI).
Baja esperable según patrón estacional de 10 años
Los patrones de precios estacionales medianos para las lanas Merino finas indican que una caída del 5% en el precio durante los próximos meses es normal, indicó la consultora Mecardo en un análisis de cara a la segunda parte del año.
En el caso de lanas de 28 micras la situación es ligeramente diferente, ya que una baja del 5% sigue siendo probable, pero se producirá más adelante en la primavera.


