“Lo ideal sería que un vientre preñado valiera más que la vaca gorda”

Las proyecciones sobre la reducción del stock ganadero en unas 400.000 cabezas este año, como consecuencia de la alta extracción para la faena –y en menor medida por la exportación en pie-, y del atraso en la reposición tiene una sola solución: que nazcan más terneros.

Esta semana la vaca preñada aumentó 9,7% su valor en la planilla de la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG): de US$ 817 a US$ 896, y alcanzó su mayor valor histórico. Un precio que está en función al precio de la vaca gorda –cerca de los US$ 5 el kilo carcasa-, y al peso de la vaca preñada.

“La vaca preñada de por sí engorda antes que la vaca vacía, el vientre preñado que se ofrece por la gordura compite por la vaca gorda, la vaca gorda sigue superando al bulto a la vaca preñada; nadie está muy feliz con eso, lo ideal sería que un vientre preñado valiera más que la vaca gorda, pero el negocio es así, el productor prefiere embarcar un ganado preñado”, dijo a Ganadería.uy el consignatario Francisco Cánepa.

Según las previsiones de Esteban Montes, técnico del Plan Agropecuario, para el 1 de julio la existencia de terneros será de unas 2.950.000 cabezas.

“Tiene que empezar a responder el stock en cuanto a producir mayor cantidad de terneros.  Si nosotros tenemos 2,7 millones de reses que se faenan, 250.000 que se exportan en pie, más una mortandad en torno a 300.000, salen del sistema 3,250 millones de cabezas. Si producís 3 millones de terneros te van a faltar cabezas todos los años”, sostuvo esta semana en Tiempo de Cambio, de radio Rural.

Stock vacuno caerá en unas 400.000 cabezas

“Las vaquillonas de entre dos y tres años del récord de 3 millones de terneros producidos hace dos años, en el entore pasado esas ingresaron con un porcentaje de 58% a 60%, eso soporta una extracción de hembras que es lo que puede estar pasando”.

Gonzalo Ducós, coordinador ganador de Fucrea está de acuerdo con esos números -cabeza más, cabeza menos- y sostiene que en la cría el crecimiento del número de terneros ha sido históricamente por el número de vacas y no por la eficiencia de los vientres, por lo que mientras no se trabaje seriamente y con estímulos “no vamos a tener 3,2 millones de terneros, 3,2 millones de partos todos los años”.

Eso es lo que se necesita para frenar la disminución del rodeo.

“El gran problema es que yo tengo una vaca preñada gorda, y vale 300 dólares más colgada de las patas y muerta, que esperando un ternero que me lo va a dar en octubre. Es surrealista pero es así”, dijo Ducós en Tiempo de Cambio.

“Va a faltar ganado de reposición”: Gonzalo Ducrós, de Fucrea

“En los últimos 20 años la vaca preñada tiene un diferencial de 189 dólares colgada en planta respecto a la vaca gorda, rindiendo el 51%; nunca superó la vaca preñada a la vaca gorda en valor. Cuando la vaca termina siendo un bien exportable, no hay incentivos, y nos tenemos que poner a pensar en cómo hacerlo”, sostuvo.

Para Montes, “no favorece el hecho que hoy una vaca preñada valga casi lo mismo que una vaca de invernada, la relación puede llegar a un equilibrio y se tiene que regularizar, tanto como el índice flaco-gordo a favor del ternero”.

Facundo Schauricht de Zambrano y Cía, señaló a Ganadería.uy que una vaca preñada que va a frigorífico vale hoy más de US$ 1.000 y el criador compite con la industria: “el piso de esa categoría la pone el frigorífico”.

“Al que tiene la vaca preñada le importa hacerle la plata, si va para faena o para parir el ternero no le importa; sí va a llegar un momento en que el criador va a competir con la industria, el mercado va a llegar a  regular eso con el precio del ternero”. Que está avanzando, pero al mismo ritmo que el gordo, por lo que la relación flaco gordo no supera la proporción de 1,08 y sigue retrasada.

Para equiparar esa realidad, por un lado puede ser que el lugar que dejan esos novillos y vacas de invernada sea ocupado por vacas de cría. Manteniendo un stock de vacas de cría del entorno de 4,6 millones -200.000 más que las actuales- el porcentaje de marcación llevarlo a 70%, ahí puede equipararse esa cantidad de animales, indica Esteban Montes.

La excepción, señala Francisco Cánepa, son los ganados muy buenos preñados, con buena genética: “En esos ganados excepcionales compite la recría con la vaca para frigorífico”.

“Entiendo que lo mejor es que la vaca preñada tenga un diferencial”, manifestó Cánepa, “porque va a ser un ternero menos”.

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