Por segunda semana seguida la faena ovina fue inferior a las 2 mil cabezas, algo que no había sucedido nunca según los registros de INAC desde 2005, ni siquiera durante los períodos más críticos de la pandemia de Covid-19 cuando la actividad se vio sumamente restringida.
Los 1.916 lanares faenados esta semana en solo cuatro plantas –el 86% en el frigorífico Las Piedras- fue superior a las 1.374 cabezas de la semana anterior, que correspondió a la semana de Pascuas.
La escasa disponibilidad de animales queda reflejado en la composición de la faena, con más ovejas (49%) que corderos y borregos (43% + 3%).
En los primeros 11 días de abril solo 3.223 ovinos fueron faenados, en el un momento de precio históricamente alto para la carne ovina que se negocia a más de US$ 7 mil por tonelada desde hace varias semanas, en buena medida por la disminuida oferta de producto en todo el mundo.
La faena parcial de abril es 68% inferior a la de hace 12 meses y en lo que va de 2026 la reducción es de 24% a 150.342 cabezas desde el 1º de enero.
