¿El precio que paga China por la carne tocó piso?

“El empeoramiento se ha calmado y la tendencia es de aumento de volúmenes y precios”, dijo esta semana Paulo Mustefaga, presidente de la Asociación Brasileña de Frigoríficos (Abrafrigo). Para ello, considera, será necesario que la recuperación de la economía china se consolide. Aun así, se enfría la presión de los importadores del país sobre los precios, que siguen siendo históricamente altos, señaló.

El entorno de la demanda mundial es positivo para los volúmenes de venta, pero el escenario económico genera incertidumbres sobre las ventas.

Esta semana el precio del novillo de exportación en las plazas brasileñas repuntó y cruzó los US$ 3,50, al empezar a reducirse la oferta y reanudarse la demanda externa.

Los grandes frigoríficos brasileños -JBS, Marfrig, Minerva y BRF- coinciden en que las exportaciones brasileñas de carne tienden a mantenerse firmes en los próximos meses, pero la devaluación del dólar y la inflación mundial, así como el impacto en los precios de la situación económica de China y del consumo en el país constituyen preocupantes señales de precaución.

Según datos de la Secretaría de Comercio Exterior (Secex) recopilados por Abrafrigo, las exportaciones de carne bovina del país totalizaron 840 mil toneladas en los primeros cinco meses del año, 8% menos que en igual período de 2022.

Los ingresos cayeron 24%, a US$ 3.800 millones, en medio de una disminución en el precio promedio de los cortes embarcados a todos los destinos de US$ 5.593 a US$ 4.578 por tonelada.

De enero a mayo, el precio promedio de los envíos a China alcanzó US$ 5.011 la tonelada, 24,5% menos que en igual período de 2022.

Las exportaciones a China totalizaron 381,4 mil toneladas y generaron US$ 1.900 millones en los primeros cinco meses del año, con caídas de 13,3% y 34,6%, respectivamente.

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