Cousa presentó este martes el plan comercial para el girasol 2026/2027. Se tomarán los valores de referencia de aceite y harina de la pizarra diaria de la Bolsa de Comercio Rosario (BCR) de Argentina. La fórmula repetirá a la del año pasado, con alguna diferencia en el descuento. Como referencia concreta de valores, tomando los precios actuales y el histórico de bonificación, rondaría los US$ 573.
Según adelantó Alejandro Young, de Cousa, en Tiempo de Cambio de Radio Rural, tomando los precios actuales de Rosario, el valor base se ubica en torno a los US$ 463 por tonelada. A esto se suma una bonificación por contenido de aceite que, tomando el promedio de 24% en los años 2020 a 2026, se ubica en unos US$ 110 por tonelada.
De esta manera, el precio de referencia se ubicaría actualmente sobre los US$ 573 por tonelada.
Área y perspectivas Respecto al área de siembra, la DIEA estimó unas 30.000 hectáreas para la zafra pasada, una superficie algo mayor a la que Cousa tenía relevada.
Young consideró que sería positivo continuar creciendo y que se incorporen más participantes al cultivo, de modo de alcanzar eventualmente un saldo exportable que permita darle mayor dinamismo al mercado del girasol. Cargill tiene un plan comercial para la exportación que fue presentado la semana pasada.
En Argentina, históricamente se produjeron entre 3 y 3,5 millones de toneladas de girasol, y en los últimos tres años se ha registrado un crecimiento considerable. Para la próxima campaña se estima una producción de hasta 7,5 millones de toneladas.
“Es una alternativa que hasta ahora ha sido buena para el productor. Esperemos que siga adelante en su curso de crecimiento”, señaló Young sobre el cultivo en Uruguay.
Oportunidades para los aceites
En relación con el escenario internacional, la guerra entre Rusia y Ucrania configura un escenario favorable para los aceites. Uruguay ya ha estado exportando aceite de canola y también de girasol, aunque en este caso todavía con volúmenes incipientes.
En la medida en que aumente el volumen de oferta de girasol también habrá mayores posibilidades de exportar semilla y subproductos, como el aceite.
Argentina está capitalizando el conflicto con un crecimiento de sus exportaciones, y Uruguay debería poder capturar parte de esa valorización y aprovechar las oportunidades que se presentan en los mercados, indicó.
Harina de girasol y demanda de proteína
En cuanto a la harina de girasol y los pellets destinados a la alimentación animal, Young señaló que habrá oferta en las próximas semanas. “La demanda de proteína ha sido muy buena y, en la medida en que aumente la oferta, también crecerá la molienda y, como consecuencia, la disponibilidad de harina para el mercado local”, indicó.
