En el mercado ganadero se empieza a ver un cambio de tendencia, con un interés mayor de la demanda sobre la reducida oferta de hacienda pero sin presión por los ganados y disparidad en entradas y propuestas de valores.
Son muy pocos los negocios nuevos porque para los productores “no son de recibo” los precios que está pasando la industria de US$ 5,20 por kilo para los novillos y US$ 4,80 por las vacas, afirmó un operador.
Los negocios se concretan sobre US$ 5,30 para los novillos y algún centavo más en novillos livianos para el abasto, con mayor presión de demanda que la exportación.
Por las vacas se hacen negocios hasta US$ 5 por kilo. Algunas plantas solo compran vacas.
Se están cotizando ganados en un panorama muy incierto, apuntó un consignatario. La expectativa es de que el mercado se empiece a mover y haya algún rebote de los precios, pero más allá de los valores hay mucha disparidad entre plantas en cuanto a entradas. Algunas con cargas rápidas y otras que buscan comprar a más largo plazo y faenan ganados de corral.
“Todavía no hay mercado, y tampoco hay oferta. Llovió por todos lados. Los campos están brotando. El sur no tiene ganados preparados ni cerca a estar preparados. Podría haber algo de oferta en el norte si entonaran un poco el mercado, pero no hay nadie apretando con oferta como para que se justifique vender a estos valores”, afirmó un operador.
Es una semana “de evaluación y análisis; la lluvia ayuda a los productores a tomar decisiones, sin apuro por vender”, consideró Ricardo Pigurina, de Valdéz y Cía.
