En algunos mercados los precios de la carne y del ganado han empezado a bajar. En Europa por haber llegado a cotizaciones excesivas al consumidor, en Australia y Brasil por haberse llegado al tope en el cupo europeo.
Aquí en Uruguay parece consolidarse una estabilidad que mejora el margen por cabeza faenada a la industria y que al productor le sigue dando rédito,
Mientras, la industria sigue sin poder mejorar su uso de capacidad instalada y compensa con un mejor diferencial de precios entre la carne vendida y el precio pago por la hacienda.
En paralelo, la persistente baja en el mercado brasileño ante la inminencia del cumplimiento del cupo en China y la enorme incertidumbre que genera el posible cierrre del mercado europeo llevan a que en el país norteño el mercado esté cada vez más deprimido con precios más de un dólar por kilo de carcasa por debajo de los precios de Uruguay.
Así las cosas, los nuevos equilibrios parecen marcar US$ 5.900 para la carne exportada, una franja entre US$ 5,50 y US$ 5,60 para los novillos bien terminados y un ternero con eje en US$ 4. Por ahora no se visualizan cambios. Pero si Brasil queda fuera de Europa en setiembre no sería extraño que la tendencia ascendente de precios volviese.

