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diciembre 8, 2022

Uruguay inició el camino de exportar carne carbono neutral y va por más

Los animales que hoy están en el entore, en la inseminación, serán cuando nazcan la primera generación de un productor ganadero que quiera recorrer el camino de producir carne verificada carbono neutral, dijo el gerente de Mosaica, Sebastián Olaso, en Tiempo de Cambio de radio Rural. Es el comienzo de un proceso de dos o tres años para obtener el sello en el que la carne de la marca Sol Dorado (de Mosaica) es pionera en Sudamérica.

La empresa que concretó la primera exportación de Uruguay a Suiza de carne verificada carbono neutral bajo la marca Sol Dorado certificó sus procesos primero como Carne Natural Never-Ever3 grass fed, y después Bienestar Animal. Este año completó la verificación de carbono neutral mediante LSQA, que cuenta con un programa de verificación de huella de carbono en producto para las etapas iniciales de la producción de carne también conocidas como Cradle to Gate.

Este procedimiento está basado en determinados estándares internacionales ISO, reglas de categoría producto, y las Directrices del IPCC para los Inventarios Nacionales de Gases de Efecto Invernadero para relevar y verificar la huella de carbono en carne.

Olaso dijo que el proceso completo llevó unos dos años. “Compensar las emisiones lleva mucho análisis, todo debe estar a nombre de la misma empresa en un ciclo cerrado y completo; llevó un año hacer el análisis y el estudio, y otro año llegar a tener toda la información de LSQA para completar la certificación”.

La relación entre emisiones y captura de carbono del propio campo, el ganado, los bosques y montes, las operaciones mecanizadas, la capacidad del suelo: todo es motivo de análisis.

“El campo captura carbono pero también emite, cuando uno hace una pradera mete un tractor; el campo natural captura unas dos toneladas de carbono por año por hectárea y el monte captura entre 15 y 20 toneladas por hectárea, pero depende en función de la edad y el tamaño de los árboles, así como de los suelos”, explicó Olaso.

Mosaica tiene tres predios, en Paysandú, en Salto y en Florida, que están dedicados a la ganadería, con un poco de agricultura en función de la rotación, así como montes forestados para abrigo y “montes nativos de arroyos y cañadas que tratamos de conservar por abrigo, sombra y ambiente”.

Mosaica exporta carne a Suiza desde hace seis años, “siempre buscando una diferenciación extra”: primero con la certificación Carne Natural Never-Ever3 grass fed, y después con el sello de Bienestar Animal.

Los animales son enviados al frigorífico Solís “y de antemano les compramos los cortes que nos interesan”.

Cuando comenzaron a vender a Suiza los pedidos estaban ajustados al volumen de producción pero se triplicaron al ir sumando certificaciones y hoy están en una relación de 9 a 1 respecto a la capacidad del establecimiento, afirmó Olaso.

El gerente de Mosaica afirmó que lo que hoy es tendencia será la norma en Europa: “el nuevo gobierno de Alemania, con una ministra de Economía y un ministro de Relaciones Exteriores del Partido Verde, ya están impulsando en el Parlamento loss beneficios para carne con bienestar animal y certificaciones. No va a poder entrar cualquier, va a tener que pagar sobrecuotas quien no esté certificado, y por los productos que tranquilicen la conciencia están dispuestos a pagar un precio diferencial, sabiendo que no están contaminando y que la vaca es feliz”.

Deforestación: Boicot a carne brasileña

La semana pasada, cadenas de supermercados de varios países europeos –Bélgica, Holanda, Francia, Reino Unido- retiraron de las góndolas carnes producidas en Brasil sobre las que pesa la acusación de haber sido producidas en tierras deforestadas.

Esto no obedece a regulaciones de comercio nacionales o europeas sino a una campaña internacional del movimiento Mighty Earth, que se asoció con la organización no gubernamental brasileña Reporter Brasil “para revelar los vínculos entre la deforestación y las plantas de fabricación de Sao Paulo de los gigantes brasileños de procesamiento de carne JBS, Marfrig y Minerva”.

Los frigoríficos respondieron públicamente, JBS, número uno mundial de la carne, aseguró que practica una política de tolerancia cero con «la deforestación ilegal, el trabajo forzado y el uso indebido de territorios indígenas o de zonas protegidas».

Desde hace diez años, indicó, estableció «un sistema de monitoreo geoespacial que utiliza imágenes satelitales para monitorear a sus proveedores».

Sin embargo, indicó que no le es posible en este momento «controlar de la misma forma» a los proveedores de sus propios abastecedores, protegidos por confidencialidad. JBS afirma invertido en una nueva plataforma para obtener de aquí a 2025 «una cadena de suministro sin el más mínimo trazo de deforestación ilegal».

Marfrig indicó en un comunicado enviado a la agencia AFP que «mantiene un rígido protocolo y compra de animales, basado en criterios sociales y ambientales que deben cumplir sus proveedores directos», y que realiza monitoreos satelitales en la región amazónica desde hace más de una década.

También Minerva Foods destacó sus «iniciativas para combatir la deforestación ilegal» y el cambio climático.

Con información de AFP

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