Los ataques a Irán por parte de EEUU e Israel y la respuesta del régimen de Teherán que extendió al conflicto a otros países de Medio Oriente tuvieron como consecuencia inmediata la disparada de precios del petróleo y la energía en Europa, disrupciones al comercio marítimo y aéreo por el cierre del estrecho de Ormuz y el riesgo en el Canal de Suez, fuertes bajas en los mercados europeos y un fortalecimiento del dólar a nivel global que permitió a Wall Street mantenerse estable.
La volatilidad en los mercados reaviva temores por la suba de la inflación en los países europeos, donde el precio del gas subió 43% en el fin de semana.
El barril de petróleo Brent de referencia para Uruguay saltó el lunes de US$ 72,8 a US$ 78,83, un 8%, impulsando una tendencia al alza que el mercado traía en las últimas semanas por la tensión creciente en Medio Oriente. En el último mes el crudo acumula una suba de 18,5%.
Horas antes de los primeros ataques en Uruguay el gobierno anunció una rebaja de los combustibles de cerca de 3% para el gasoil y 1,14% para la nafta súper, precios que regirán durante marzo y abril.
El dólar subió 0,9% este lunes frente a una canasta de monedas de referencia y en el mercado financiero local mostró el ascenso más pronunciado en un mes. Saltó de $ 38,40 a $ 38,74, un incremento de 0,88% luego de cerrar febrero con una leve baja punta a punta de 0,25% y 1,64% en el año.
Este martes se reunirán las autoridades del Banco Central para evaluar la política monetaria y analizar una posible baja de tasas. El euro bajó a US$ 1,17, la cotización más baja en cinco semanas mientras que en Brasil la moneda estadounidense también subió frente al real luego de alcanzar mínimos de dos años la semana pasada.
Al cierre del estrecho de Ormuz, por donde pasa el 40% del comercio mundial de petróleo, se suman las disrupciones para la navegación en la zona que implican. Las principales navieras del mundo han comunicado en las últimas horas cambios de ruta que elevan los precios de los fletes, las pólizas de seguros y la disponibilidad de barcos.
“La situación es muy tensa y, aunque la región ha sido inestable durante mucho tiempo, los acontecimientos del fin de semana han aumentado las amenazas al transporte marítimo hasta el punto de que el comercio se está paralizando”, dijo a El País de Madrid un ejecutivo del transporte europeo.
