El Banco Central del Uruguay (BCU) informó al mediodía de este lunes que resolvió reducir la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 100 puntos básicos, hasta 6,5%, “ante la proyección de desalineamiento de la inflación respecto de la meta y con el objetivo de que las condiciones monetarias contribuyan a que retome su convergencia hacia el 4,5% anual”.
La medida busca frenar la brusca caída del dólar, presionado en todo el mundo y que en Uruguay cayó a su valor más bajo en seis años.
Hasta el viernes pasado cuando el dólar interbancario cerró a $ 37,45 la moneda estadounidense había bajado 4% en las primeras tres semanas de 2026 y 13,4% en los últimos 12 meses.
El BCU explicó en un comunicado que la profundización de la incertidumbre política internacional “se tradujo en un nuevo impulso al debilitamiento del dólar a nivel internacional, especialmente en América Latina”, una situación que “a nivel doméstico ha sido amplificada en las últimas semanas con un mercado de cambios que operó con mayor sensibilidad, registrándose episodios puntuales de desbalance entre órdenes de compra y venta, menor liquidez y movimientos discretos en algunos tramos”.
Ante lo que definió como “dinámicas anómalas” que “ponen en riesgo la permanencia de la inflación en el rango de tolerancia de ±1,5%, el Directorio del Banco Central determinó que es importante adelantar y profundizar el ciclo de reducción de la Tasa de Política Monetaria; reduciéndola en 100 puntos básicos, hasta 6,5%, con lo cual la política monetaria ingresa en una fase expansiva”.
Bajar la tasa menos de 0,75% hubiera sido “decepcionante” señaló el ex subsecretario de Economía Gustavo Licandro este lunes, antes del anuncio del BCU, en Tiempo de Cambio de Radio Rural, calificando la corrección de 100 puntos básicos como “una señal nítida”.
De todos modos, proyectó que para que el gobierno mantenga la meta de inflación en 4,5% “en 2026 el tipo de cambio debería bajar en torno al 2,5% o 3%”.
“La inflación cerró el año 2025 en 3,65%, ubicándose por debajo de las expectativas de los agentes económicos y del nivel proyectado por el BCU” indicó el Banco en un comunicado este lunes, apuntando que “el promedio de las expectativas de inflación a dos años continuó reduciéndose, con la mayoría de los relevamientos ubicándose en torno a la meta: analistas (4,45%), mercados financieros (4,6%) y empresas (5,3%)”.
Este comportamiento, indicó el BCU “reafirma la necesidad de sostener un impulso monetario consistente con la convergencia de la inflación y de sus expectativas hacia el objetivo establecido”.
La próxima reunión del Copom será en marzo en fecha a determinar.
