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noviembre 30, 2022

Tecnologías para mejorar la inmunidad de las vacas en transición

Patricia Porley

La clave para una buena lactación es la inmunidad alrededor del parto

La ganadería lechera actualmente es una de las principales actividades económicas de Uruguay. Es caracterizada por un  rodeo de alta calidad genética. Eso se convierte en un desafío para la longevidad de las vacas y para la rentabilidad de la ganadería. Las vacas con alta calidad genética y, por lo tanto, con alto potencial de producción, son animales de elevadas exigencias durante el período de transición, que comprende los 21 días antes del parto hasta los 21 días posteriores al mismo.

El periodo se caracteriza por alta necesidad de nutrientes, baja ingestión de alimento e inmunidad disfuncional. Si una vaca es afectada por una enfermedad que pueda ser sencilla a los 100 días de lactancia puede morir si la misma ocurre durante el período de transición. Otras enfermedades relativamente comunes en el período de transición, tales como Cetosis o Hipocalcemia afectan en forma directa la inmunidad.

La cetosis ocurre por alta movilización de grasa de la vaca en el inicio de lactación. Afectando la ingestión de alimento y tornando la vaca más susceptible a las enfermedades. Animales con cetosis, aunque sea subclínica, presentan más casos de mastitis, metritis y torsión de abomaso.

La hipocalcemia afecta la vaca de alta producción y genera muchas pérdidas para el animal y para el rodeo. Dicha enfermedad se presenta en forma clínica o subclínica. En esta última, existen rodeos donde la incidencia de hipocalcemia puede alcanzar el 70% de las vacas.

Los ajustes en la nutrición de la vaca en el periodo preparto, la implantación de dietas acido génicas y la alimentación varias veces al día han ayudado a disminuir la ocurrencia de trastornos metabólicos en las vacas lecheras.

La hipocalcemia, principalmente en su forma subclínica no siendo detectada por el ganadero, es conocida como la enfermedad portón. Esto se debe a que la misma lleva a menor capacidad de respuesta del organismo a los agentes que provocan enfermedades. Entonces la hipocalcemia subclínica aumenta la probabilidad de que las vacas tengan mastitis, metritis, retención de placenta y otras enfermedades. Provocando pérdidas en producción y monetarias debido a producción de leche más baja, descartes de leche, gastos con medicamentos y atraso en la reproducción.

Que soluciones podemos esperar y donde podemos trabajar?

Suplementación Mineral

La suplementación mineral de la vaca en transición es  igual de importante  como lo es para las vacas en lactación. Además estas vacas están en su momento de mayor fragilidad inmunológica  con requerimientos mayores de microminerales como zinc, cobre, selenio, manganeso y cromo. También se necesita equilibrio entre los macrominerales, principalmente calcio, azufre, cloruro y sodio para evitar los casos de hipocalcemia.

La suplementación de microminerales y vitaminas es importante para el metabolismo oxidativo, combatiendo los radicales libres que  destruyen la célula afectando los animales de alta performance y disminuyendo la vida productiva de las vacas.

Generalmente la suplementación mineral es una baja inversión con retorno económico significativo  ya que  tiene importante relación con el status de salud del animal. Para la vaca en transición el retorno económico es aún mejor. Por tanto, hay que  pensar que la lactación de la vaca empieza 21 días antes del parto. Toda inversión hecha en ese periodo genera alto retorno por el incremento en la producción de leche y salud, con efectos en toda la lactación.

HyD

El metabolismo del calcio en los días que anteceden al parto es muy importante para la salud de la vaca. La baja ingestión de materia seca asociado al incremento de los requerimientos de calcio por el animal (principalmente para la síntesis del calostro) levan a la disminución de los niveles de calcio en la sangre. Normalmente, si los niveles séricos de calcio están debajo de 8,5 mg/dl la vaca está en alto riesgo de desarrollo de la hipocalcemia, con todas las consecuencias involucradas con la enfermedad.

La vitamina D tiene un efecto muy importante en la regulación de los niveles séricos de calcio, sea en la absorción, en el equilibrio de la relación Ca:P y en el mantenimiento de las reservas de calcio en los huesos.

Las vacas, así como los mamíferos en general, tienen la capacidad de síntesis de vitamina D por la exposición a la luz. Pero para las vacas de alto potencial de producción, esa síntesis  o es limitada o  la exposición de los animales a la luz no es suficiente para  cubrir  los requerimientos. Así, la suplementación nutricional de vitamina D es necesaria en esos  rodeos.

Además, para que la vitamina D  se vuelva activa en el organismo,  debe ser metabolizada en el hígado y en los riñones. Así, en DSM hemos propuesto suplementación de la forma intermediaria de la vitamina D que es la 25-hidroxi-colecalciferol. De este forma, los procesos de regulación de calcio en el organismo pueden ser más rápidos y efectivos, evitando así los trastornos referentes al metabolismo del mismo en el periodo de transición.

En una investigación hecha en la Universidad de Florida (EEUU) con la suplementación de la forma intermediaria de vitamina D (HyD) se observó mejora en todos los parámetros inmunológicos evaluados como incidencia de retención de placenta, metritis, actividad de los macrófagos, calidad y producción de calostro.

Tabla 1 – Efecto de HyD en los parámetros imunológicos de la vaca en período de transición

  Dieta catiônica Dieta acidogênica
  Vitamina D HyD Vitamina D HyD
Ingestión Alimento (kg) 17,2 17,2 17,6 18,4
Producción Leche (kg) 37 40,1 37,5 41,9
Producción Calostro (kg) 5,86 7,68 6,3 7,9
Inmunoglobulina G (gramos/L) 45,3 57,7 50,6 60,1
Retención placenta (%) 31,6 5 30
Metritis (%) 52,6 31,6 40 14

La inversión en herramientas nutricionales para mejorar la inmunidad de las vacas en el periodo de transición tiene un altísimo retorno en salud y mejor producción de leche. Un litro a más en el  pico de lactación son 200 hasta 250 litros más durante toda la lactación. Cada caso de retención de placenta  cuesta alrededor de 400 Dólares. Así, el retorno de la inversión en salud garantiza la rentabilidad de la actividad.

El período de transición es de 42 días, pero tiene efecto en los restantes 323 días de la vida de una vaca lechera. Hacer bien esta transición, es la base para ordeñar vacas rentables, que tengan una mejor producción, una mejor salud y una longevidad que permita tenerlas en el tambo varias lactancias.

Dr. Rodrigo Costa

Especialista Regional Lechería

DSM Nutritional Products

 

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