Otro año de relación favorable carne/maíz

Con los nuevos datos surgidos el viernes pasado desde el USDA de una producción global y regional exuberante de maíz se consolida la perspectiva de un segundo año consecutivo de muy favorable relación de preicios como para aplicar maíz en la producción ganadera. La buena cosecha en curso del Mercosur es casi un hecho, y la de EEUU ha sido descomunal. El mercado del trigo se ha politizado y la demanda permanece estable.

El mismo panorama tiene el arroz, tras el traspié de India que prohibió las exportaciones permitiendo por una zafra un precio excepcional, se profundiza un mercado sobre ofertado y donde Asia avanza en la producción a un ritmo mayor al del consumo.

Y por otro lado Brasil con su propia revolución agrícola imparable, gobierne quien gobierne.

El último informe ratificó estas tendencias.

Tal vez lo más impactante es la revolución del maíz en EEUU: La producción se ha estabilizado y parece inmune a los avatares climáticos. Suma 13 zafras de rendimiento parejamente creciente, luego de la última zafra dañada severamente por sequía en un lejano 2013.

La producción estadounidense con áreas relativamente estables pasó primero de 300 a 350 millones de toneladas año en una transición suave desde 2010 a 2023. Pero a partir de ahí la producción se ha acelerado porque la productividad se ha acelerado. Los últimos tres años vieron un envión de productividad, que hizo sinergia con un aumento de área derivado en el año pasado del menor precio de la soja.

En 2023/24 la producción marcó un récord en 390 millones de toneladas. Hasta diciembre de 2025 la proyección oficial era la última cosecha estadounidense de 425 millones de toneladas y el mercado esperaba una moderación de esta proyección a 420 millones, lo que ya marcaba un récord muy holgado. Pero la proyección de enero divulgada la semana pasada causó conmoción. No solo no se fue a 420, sino que se fue arriba de 430 a 432 millones. La relación carne a alto precio, grano a bajo precio se acentúa, y no es un caso aislado. Pero es el más paradigmático de cambio tecnológico, especialmente genético.

En el caso del maíz se ve complementado por las altas producciones del Mercosur.  Tanto Argentina como Brasil van rumbo a producciones altas.

En el caso de Argentina, dado el buen desarrollo de los cultivos también se espera una producción récord de 61 millones de toneladas, frente a las 50 millones del ejercicio anterior. Otro aumento más que destacado que tendrá incidencia en el mercado local donde el maíz argentino y paraguayo competirá con el local.

Y Brasil, como en otros rubros y con su apuesta de ser el líder mundial en proteínas, tiene una tendencia sostenidamente creciente en la producción. Hasta el 2019 no llegaba a 100 millones de toneladas, en esta cosecha superará las 130 millones como ha sido entre de las últimas cuatro cosechas.

Esa conjunción mantiene el precio del maíz en Chicago en la franja de 160’ a 180 dólares por tonelada, luego de salir brevemente en la previa del último informe del USDA. Se exporta a gran ritmo, convertir maíz en carne o leche es un muy buen negocio. Pero el crecimiento de la producción es tal, que el stock se mantiene muy alto.

Como optimizar el uso de grano en la ganadería es un tema imprescindible en la agenda 2026.

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