Lanas: «El consumidor busca prendas más livianas»

Para el corto y mediano plazo el panorama para las lanas sigue siendo complicado, desde la perspectiva de Frank Raquet, director de Engraw Export Import y Co.

“Ojalá China revitalice esto en el primer trimestre de 2022 pero sería una sorpresa; es muy visible su ausencia como comprador de las lanas Corriedale tradicionales. Esto va a mejorar, pero las lanas gruesas van a seguir teniendo poco valor porque el consumidor de lanas busca prendas más livianas”, dijo Raquet en el programa 100% mercados de radio Rural.

Cuando quedan tres semanas para el receso en los mercados internacionales de lana, el presidente de la Unión de Consignatarios de Lana, Ricardo Stewart, analiza el presente año como “difícil y complejo” con precios que no son convalidados por los productores locales y una demanda “cambiante y bastante fría”.

En la última semana, el Indicador de Mercados del Este (IME) en Australia cayó el martes a US$ 9,55, su valor mínimo para la zafra 2021-2022, pero se recuperó parcialmente en la jornada del miércoles y cerró a US$ 9,67 base limpia.

“Cuando parecía que la pandemia aflojaba y se iba a empezar a normalizar la demanda por la lana eso no ha sucedido; ha habido remates con subas en Australia, pero enseguida baja, y estamos con precios por debajo de la zafra pasada”, dijo Stewart.

La escasa demanda está instalada en las lanas por debajo de 23 micras, grifa verde y certificadas, pero “al pasar valores las expectativas siguen estando arriba”.

Los productores uruguayos “entienden que la lana de 19 micras certificada, debería valer 10 dólares, pero la demanda no está posicionada para esos valores”.

Raquet observa que “todo está muy complicado, y la lana no es una excepción”, afectada por los problemas logísticos, por el encarecimiento de los fletes y las frecuencias navieras: “toda la cadena está afectada y trabajando en forma anormal”.

Además, los confinamientos –que están volviendo en Europa- han afectado el consumo de todas las fibras, y las fibras más gruesas son las más afectadas.

El director de Engraw sostiene “desde hace décadas” que Uruguay debería repensar su producción de lanas y enfocarse en producir solamente lanas de calidad hasta 27 micras.

A ello se le suman las certificaciones, que hoy por hoy sostienen la demanda, garantizan interesantes primas de precios, y son una tendencia que recién comienza. Por ejemplo, las compras estatales de Alemania van a requerir certificación.

Uruguay, afirmó Raquet, está bien posicionado en ese aspecto. “Australia solo tiene el 3% de la producción certificada; en Uruguay debe haber un 30%, quizás más, aunque no hay una estadística concreta, claramente es mucho más que lo que tiene Australia, y condiciones de sostenibilidad mucho mejores que otros países”.

Engraw, dijo, es carbono neutral certificada, sin mayores esfuerzos: “energía eólica, manejo de efluentes, campo natural; cumplimos con requerimientos de la nueva tendencia de sostenibilidad, todos los peinadores estamos desarrollando ese potencial que tiene el país para conseguir mejores precios”.

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