En febrero se observó un descenso de 8,1% en la faena de vacas y vaquillonas en Brasil, lo que confirma un cambio de ciclo desde la liquidación hacia la retención de hembras que contribuirá a afirmar los precios de la hacienda y posiblemente a reducir el volumen de producción de carne vacuna, aunque sobre este punto algunos analistas consideran que el incremento de los pesos de carcasa podría compensar la reducción del número de animales faenados.
En febrero las plantas inspeccionadas por el Servicio Federal de Inspección (SIF) faenaron 2,11 millones de vacunos, lo que representa una reducción de 9,1% en comparación con el mismo período de 2025.
En el caso de las hembras la faena de 943.990 cabezas en febrero equivale a una disminución del 8,1% en comparación con el mismo mes del año 2025, segundo mes consecutivo de caída interanual.
Es una nueva señal de que el sector ganadero se está recuperando, que se suma a la suba de precio de los terneros de 24% en el último año –más del doble que el ganado gordo, que subió 11% en un año- y evidencia la disposición a reponer el rodeo de vacas de cría.
En marzo debería llegar al mercado un mayor número de hembras que no quedaron preñadas durante la temporada de cría y pasaron a la categoría de vacas de invernada, pero aún así los analistas estiman que la faena se mantendrá por debajo de los niveles de 2025.
El Centro de Inteligencia da Carne Bovina (CiCarne) de Embrapa indicó en su boletín del 6 de marzo que la transición del ciclo ganadero entre 2025 y 2026 “refuerza la centralidad de la gestión económica sobre el rendimiento productivo aislado” que tiende a estar cada vez más determinada “por la eficiencia en la adquisición de ganado de reposición y la capacidad técnica para evaluar el potencial productivo de los lotes adquiridos y su adecuación al sistema de producción”.
Para este año, CiCarne proyecta “una mayor dispersión de resultados entre los productores, con una creciente diferenciación entre los sistemas estructurados en la gestión y aquellos más expuestos a la volatilidad de costos y precios”.
