El indicador IME del mercado lanero australiano tuvo su mayor caída semanal de la zafra 2026/27, una baja de 3,2% a US$ 12,12 por kilo base limpia. Es el menor valor desde abril, luego de siete semanas de corrección a la baja.
La retracción de la oferta fue la nota saliente de la semana tanto en Australia como en el mercado local. En los remates australianos se retiró el 27% de los lotes, la mayor proporción en tres años y medio.
En un mercado que espera que la demanda se fortalezca y los precios alcancen un piso, los distintos micronajes tienen comportamientos dispares: crece la brecha entre las lanas de 18 micras, que bajaron 5% desde agosto, respecto de las lanas de 21 micras que ajustaron 17%.
Los valores en el mercado local siguen siendo “muy buenos” aunque inferiores al pico del comienzo de la zafra actual, indicó un operador, que recordó que desde principios de setiembre los exportadores advertían que el mercado no estaba tan sólido como aparentaba.
En la jornada de la firma Engraw con referentes internacionales de la cadena lanera se señaló que el precio de la lana estaba muy alto, en un nivel que no era sostenible.
Los negocios se redujeron en la última semana, con mayor cautela por parte de las demanda y productores renuentes a convalidar precios inferiores a los de los últimos meses, si bien la oferta ha crecido con el avance de las esquilas que venían retrasadas.
La única referencia de operaciones del SUL en la última semana refiere a un lote de lana Merino de 18,2 micras acondicionado con grifa verde que fue colocado en US$ 10,50 por kilo vellón.
Las referencias de precios en las últimas semanas se situaban en el eje de US$ 11,50 a US$ 12 por kilo base sucia para lotes Merino de 17 micras, unos US$ 9 por kilo para lanas de 19 micras y entre US$ 7,5 y US$ 8 para los lotes de 21 micras.
En Corriedale de 28 micras los precios se sitúan entre US$ 2,5 y US$ 3 por kilo.
