Muy probablemente octubre marque el final del ciclo de reducción de la faena que se ha dado a lo largo de este año. Empiezan a llegar los novillos de dos años y a quedar atrás los efectos de la sequía 2022/2023.
Mientras eso sucede, los altos precios están provocando cambios fuertes en la composición de la faena hacia la precocidad. Y la expresión más nítida es el aumento de la faena de novillos diente de leche, que ya superan, como proporción del total faenado, al máximo alcanzado en 2022.
Una parte está destinada al mercado interno premium, otra parte obedece simplemente a los altos precios y a la cuenta que lleva a optimizar la velocidad el engorde: terneros que son destetados y ya pasan a corral.
Mientras va llegando la generación de 2 a 4 dientes de la primera parición de más de tres millones de terneros, la categoría más precoz va a ir empujando la recuperación en la faena que empezará en este último trimestre de 2026.

