Las subas generalizadas en los mercados de granos se afirmaron este lunes, con la guerra y el clima como factores alcistas. En Medio Oriente el conflicto se agrava: el tránsito de barcos por el Estrecho de Ormuz es el menor en tres meses, Trump amenazó con bombardear a Omán e Irán intensificó sus amenazas contra Estados Unidos, lo que vuelve a presionar el petróleo al alza: el barril de Brent cruzó los US$ 91, la cotización más alta desde el 26 de julio.
El factor de precios está más consolidado en este momento que los rendimientos en Uruguay en función de los pronósticos del clima para los próximos meses, con incertidumbre tanto para el desarrollo y la sanidad de los cultivos como en las condiciones a la hora de cosechar. Por ahora no hay señales de paz ni de normalización del comercio en el horizonte cercano tanto en el Mar Negro como en Medio Oriente.
Empuje para la soja
La soja subió con fuerza el lunes, un 2%, con una corrección de US$ 9 en la posición setiembre de la Bolsa de Chicago hasta US$ 441 y la posición julio 2027 trepando de US$ 450 a US$ 457 por tonelada, consolidando una semana de repunte.
Además del avance del petróleo y los aceites la intranquilidad en el mercado estadounidense provino de los excesos de humedad constatados en los cultivos de la zona este por los técnicos de la gira ProFarmer, que podrían tener una incidencia muy negativa si no se corrige la saturación de los suelos, que genera dudas sobre los rendimientos proyectados por el USDA.
En el sur, la condición es inversa: falta de humedad que afectó el desarrollo de los cultivos. La condición buena a excelente bajó un punto en la semana hasta 61%, ligeramente por debajo del promedio de cinco años y muy por debajo del 68% un año atrás.
La demanda de India podría ser un factor adicional en el mercado de aceite de soja, con mayores importaciones desde Estados Unidos para sustituir al aceite de girasol de Rusia y Ucrania, que suma complicaciones por la guerra. La molienda de soja en Estados Unidos en julio creció 11% respecto al mismo mes de 2025, aunque quedó algo por debajo de las expectativas del mercado.
En Uruguay la soja disponible opera en US$ 420 y la soja de la nueva cosecha saltó a US$ 413 en algunas propuestas de este lunes, aun con una prima muy alta respecto a Chicago.
La colza vuelve a trepar
La colza sigue en precios extraordinarios, que se afirmaron desde US$ 550 a US$ 560 y US$ 565 por tonelada en la última semana, aunque la concreción de ventas se maneja con cautela por la incertidumbre respecto a los rendimientos que se podrán obtener. La falta de luminosidad y los excesos de humedad pueden llegar a pasarle factura a los cultivos.
En el mercado de Matif la colza cotizó este lunes a US$ 638, traccionada tanto por el impulso del aceite como por el riesgo de que la situación en Ucrania impacte el acceso europeo al grano ucraniano y a los embarques de girasol y maíz.
La carinata opera en US$ 606 y la camelina en US$ 516.
Trigo y maíz pendientes del Mar Negro y la UE
El trigo frenó este lunes su rally alcista de la semana pasada —cuando ganó 5%— y se mantuvo sobre US$ 253 por tonelada en la posición diciembre, máximo en tres semanas, con toma de ganancias de los inversores.
Solo el viernes había subido US$ 8. Los precios se sostienen por la cada vez más grave situación para el comercio de granos en el Mar Negro, con los impedimentos para exportar en plena cosecha tensionando toda la cadena logística, agravados por las bajantes históricas en el Rin y el Danubio que limitan el tránsito de barcazas.
Los operadores europeos advierten que los moderados recortes del USDA en las exportaciones de Rusia y Ucrania subestiman el alcance real de la disrupción y los efectos a mediano plazo de la destrucción de infraestructura y la falta de capacidad de almacenamiento.
La posición 2027 del trigo cotiza en US$ 267, un nivel que, si se mantiene, incentivará plantar todo lo posible el año que viene.
En Uruguay el trigo de la próxima cosecha se mantiene rezagado, entre US$ 215 y US$ 220. La cebada cervecera sube a US$ 251.
El maíz opera en Uruguay en US$ 245 y prepara la mayor siembra de la historia con una demanda récord de semilla y expectativas de iniciar cuanto antes la siembra de primera.
En la Bolsa de Chicago otro 1% este lunes tras subir 4,5% la semana pasada a casi US$ 202 t en la posición mayo 2027 y US$ 192 t el futuro diciembre 2026.
En EEUU se redujo un punto la condición buena a excelente del maíz hasta 61% del área, muy por debajo de un año atrás cuando se situaba en 71%, un dato potencialmente alcista conocido luego del cierre de los mercados.
Los primeros resultados de la gira ProFarmer, como en la soja, fueron alcistas con previsiones de menores rendimientos a lo esperado y presiones desde la oferta en la Unión Europea donde se consolida una fuerte caída de la producción por el verano abrasador en algunas zonas clave como Francia, y las complicaciones de Ucrania para concretar exportaciones. Ucrania es el principal proveedor de maíz a la UE, incluso por delante de EEUU.
Girasol en suba
La referencia para el girasol sube US$ 14 hasta US$ 452, traccionado por el impulso general de los aceites ante las presiones del petróleo y la situación en el Mar Negro que afecta los embarques ucranianos.
Se espera que en la próxima siembra la oleaginosa mantenga un área similar a la del año pasado, sobre 30 mil hectáreas, con espacio para un incremento y opciones para los productores de planes comerciales de exportación y de suministro al mercado interno.
