Cuatro días después del primer caso de virus de la lengua azul (BTV-3) en una oveja en Escocia, otros dos casos positivos de la enfermedad fueron detectados en ovinos de otro establecimiento, lo que genera mayor preocupación sobre la propagación de la enfermedad que está presente en Inglaterra y Gales.
Ambas granjas se encuentran bajo restricciones mientras continúan las investigaciones, que incluyen pruebas a otros animales susceptibles.
La jefa de servicios veterinarios de Escocia, Sheila Voas, dijo que la vacunación sigue siendo la mejor manera de prevenir la enfermedad.
Los animales afectados han sido sacrificados.
La lengua azul es una enfermedad viral de declaración obligatoria que afecta al ganado rumiante, incluyendo vacas, ovejas y cabras. Se transmite por la picadura de mosquitos y puede tener importantes repercusiones en la producción y el bienestar animal.
La enfermedad no afecta a los seres humanos y no supone ningún riesgo para la seguridad alimentaria.
Aumentan los casos en vacunos en Gales e Inglaterra
El gobierno de Gales insta a los agricultores y ganaderos a que comprueben si sus animales presentan síntomas de la lengua azul, ya que los casos en vacunos y en ovinos siguen aumentando en Gales e Inglaterra.
«Nos encontramos en la fase de transmisión activa de la lengua azul, y están surgiendo más casos de BTV-3 tanto en ganado vacuno como ovino en diferentes partes de Gales, así como en Inglaterra, particularmente en los condados del suroeste”, dijo el jefe veterinario de Gales, Richard Irvine.
