El crudo vuelve a presionar. El contrato de junio del petróleo subió 3% este lunes hasta US$ 108,23, su nivel más alto en tres semanas, y el Brent cotizaba en torno a US$ 106,68 mientras el WTI se ubicaba en US$ 95,35. En Uruguay el impacto llegará al bolsillo desde el 1º de mayo con un aumento de combustibles que podría acercarse al techo previsto de 7%.
El factor detrás de la suba es el Estrecho de Ormuz, que permanece cerrado a pesar del alto al fuego entre Estados Unidos e Irán.
Cada día quedan retenidos 14 millones de barriles del Golfo Pérsico sin poder salir al mercado. Las negociaciones diplomáticas siguen estancadas —con mensajes contradictorios en las últimas horas— y su reanudación es incierta.
Irán presentó una nueva propuesta que incluye la reapertura del estrecho pero postergando cualquier acuerdo sobre su programa nuclear, mientras su canciller se reunía con Vladimir Putin en Moscú.
Goldman Sachs elevó nuevamente sus previsiones: estima que el Brent promediará US$ 90 por barril en el cuarto trimestre del año y el WTI US$ 83, frente a proyecciones anteriores de US$ 80 y US$ 75 respectivamente. JP Morgan también revisó al alza sus estimaciones para el resto del año.
Para aliviar la presión, Estados Unidos continúa extrayendo reservas estratégicas. En la semana que finalizó el 17 de abril se retiraron 4,2 millones de barriles de la Reserva Estratégica de Petróleo, que totalizaba 405 millones de barriles, con un déficit de 320,5 millones respecto a su capacidad máxima.
Wall Street se desacopla
El dólar interbancario cerró este lunes a $ 39,70, con una suba diaria de 0,56%, aunque acumula una baja de 1,7% en lo que va de abril respecto a marzo y cae 5,4% frente a un año atrás.
El euro se afirma por encima de US$ 1,17 y el dólar en Brasil repuntó mínimamente hasta RS 5 este lunes aunque lleva una baja acumulada de más de 10% desde principios de año.
Wall Street cerró con datos mixtos aunque en niveles máximos y consolida una paradoja: el desacople entre el mercado energético y los mercados financieros. Mientras el petróleo reacciona con nerviosismo, las bolsas —especialmente en Estados Unidos— mantienen una inercia positiva, impulsadas por el sector tecnológico y las expectativas en torno a la inteligencia artificial.
El Dow Jones perdió 0,13%, el S&P 500 avanzó 0,12% y el Nasdaq ganó 0,19%. Aunque los movimientos son leves, tanto el S&P 500 como el Nasdaq permanecen en máximos históricos de cierre.
