El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) estimó este jueves la siembra de invierno en 825.712 hectáreas, casi 150 mil más que en la zafra anterior. La colza es el cultivo mayoritario con 343.153 hectáreas, unas 100 mil que en 2025 según los datos de la Dirección de Estadísticas Agrícolas (DIEA) del MGAP.
Colza y carinata concentrarían 42% del área frente a 33% en el caso del trigo con 268.540 hectáreas, y del 22% para la cebada maltera, unas 185 mil hectáreas.
Operadores del sector agrícola advierten diferencias en las proyecciones de DIEA, con una superficie muy inferior de oleaginosas de invierno a la estimada por la asociación de semilleristas Urupov que proyecta 400 mil hectáreas de colza y carinata.
En los cereales, los operadores consideran que en las chacras hay menos trigo y menos cebada sembrada respecto a las estimaciones oficiales.
Rendimiento de soja cayó 45%
Las primeras cifras oficiales de la zafra de verano confirman el impacto de la sequía. Según el informe del jueves de la DIEA el rendimiento promedio en la cosecha de soja 2025/26 fue de 1.721 kg/ha, un 45% menos que la zafra anterior, cuando se había registrado uno de los máximos históricos del cultivo con 3.121 kg/ha.
La producción total fue estimada en 1.975.817 toneladas sobre un área de 1.147.803 hectáreas, con una caída de casi 50% respecto a la campaña anterior.
La soja de segunda —536.000 hectáreas a 1.562 kg/ha— fue la más dañada.
La de primera —585.000 hectáreas a 1.801 kg/ha— resistió algo mejor. El golpe más fuerte se concentró en las zonas más fértiles: Soriano y Colonia, que explican hasta el 40% de la producción nacional, fueron las más afectadas por la falta de lluvias.
El maíz mostró mayor resiliencia
El rendimiento promedio de los maíces de primera fue de 5.088 kg/ha en 110.933 hectáreas y el de segunda de 4.549 kg/ha en 105.078 hectáreas.
El dato más destacado es el impacto del riego: el 20% del área de primera —17.672 hectáreas— se irrigó y promedió 11.680 kg/ha, llevando el promedio general de primera a 5.745 kg/ha.
El rendimiento cayó 24% respecto al año anterior, pero el resultado se considera un éxito relativo dado el año seco. «Le agarramos la mano al maíz», señaló Esteban “Tato” Hoffman de la consultora Unicampo, destacando que el coeficiente de variación de rendimiento del cultivo se redujo a la mitad en 10 años gracias a la mayor adopción del riego.
Para la próxima zafra, los operadores de semillas proyectan un piso de 300.000 hectáreas de maíz —frente a las 252.918 de la campaña anterior según DIEA— con intención de comenzar lo más temprano posible, a fines de agosto, sujeto a las temperaturas.
Girasol: buen resultado
El girasol de primera tuvo un buen resultado en un año seco: casi 1.700 kg/ha de rendimiento, con contenidos de aceite en torno al 53% y 54%, que agregan más de 20% sobre el precio base.
Los productores vendieron el girasol de la zafra pasada a unos US$ 570 por tonelada en promedio, colocando a la oleaginosa como la estrella del verano en materia de márgenes.
Para la zafra 2026/27 ya hay planes comerciales en marcha. Cargill lanzó un programa que incluye paquete de insumos a medida, logística y comercialización asegurada, amplia ventana de fijación y financiación a cosecha.
El precio de referencia hoy se sitúa en US$ 435 t. más bonificaciones por contenido de aceite que lo ubican sobre US$ 530 t.
