Las lluvias postergadas para la segunda semana de febrero plantean un escenario de riesgo de caída de producción para la soja y el maíz respecto a la muy buena producción del año pasado.
Para la cosecha de maíz de segunda se espera un menor rendimiento que en la zafra pasada pese al aumento del área, y precios un poco más arriba.
Con el maíz importado hoy en US$ 240 a US$ 250 por tonelada, el maíz nacional “puede estar entre US$ 200 y US$ 220/ ton. dependiendo del volumen”, indicó Juan Manuel García, presidente de Copagran, si bien por ahora se han hecho negocios puntuales y los precios de referencia están aún en formación.
En un verano que ha consolidado una situación muy desafiante entrando a la primera semana de febrero con un déficit hídrico marcado en todo el sur del Río Negro, incluso los maíces bajo riego que deberían hacer la diferencia en rendimientos están en una situación de incertidumbre por los niveles de las represas.
Daniel Rubio, de Regadores Unidos, señaló que para los cultivos en secano esta siendo una zafra muy dura en San José, Soriano, Colonia, con cultivos abandonados y otros picados que suman a la preocupación de cuánto va a ser la producción, con una demanda que se estima en dos millones de toneladas por parte de Opypa.
“El área de Regadores Unidos es de 27 mil hectáreas de maíz y bajo riego total unas 40 mil hectáreas, ahí hay unas 500 mil toneladas, no sabemos la producción en secano”, dijo Rubio en Tiempo de Cambio de Radio Rural.
Con un área estimada en no menos de 260 mil hectáreas se esperan rendimientos en secano inferiores a los de la cosecha pasada, algo por encima de los 6 mil kilos pero lejos de los más de 7.500 kilos por hectárea de la zafra pasada. La DIEA estimó 290 mil hectáreas este martes, 30 mil más que un año atrás, aunque advirtió que por la situación climática no toda el área llegaría a grano seco.
Probablemente para cubrir la demanda se necesitará importar unas 600 mil toneladas estimó Rubio.
