Opinión

El potencial del silvopastoreo

17 de octubre de 2019
El potencial del silvopastoreo

Silvopastoreo rotativo

Por Eduardo Blasina

Esta semana en Melo se llevó adelante el segundo encuentro de Silvopastoreo de Uruguay, organizado por el Polo Agroforestal que ha conformado la Universidad de la República en el “lejano Este”. Allí por segunda vez se siembra una idea que debería arraigar: como lograr la sinergia, la simbiosis entre ganadería y forestación.

Más allá de lo académico, de la posibilidad de conocer las experiencias en miles de hectáreas que se están llevando en Argentina, lo que realmente es destacable está en lo que empieza a validarse a través de la experiencia de productores uruguayos.

El mundo demandará cada vez más celulosa, en su huída del plástico, los árboles llegan para quedarse. Y dan la chance de construir un segundo piso de facturación en los campos sin generar grandes alteraciones ecológicas, más bien todo lo contrario. Una forestación que debe pensar su diseño en función del ganado, vacuno u ovino y que se realiza entonces en hileras que guardan la distancia suficiente para que las forrajeras reciban el sol que necesitan y tengan en verano una semisombra que mejora la calidad del forraje.

Vale  la pena que se divulguen las experiencias de Fernando Dutra da Silveira en Tacuarembó y de Ricardo García Pintos en Florida para que una forestación sinérgica con la ganadería se haga más frecuente en Uruguay. Y   queda picando la idea de un “Silvopastoreo rotativo Voisin” que según Dutra dio en su primer invierno un resultado que superó las mejores expectativas.

Con una perspectiva tan alentadora en el mercado de la carne y con una realidad que ya es irrevocable en la forestación, la sinergia de ambas es fundamental para Uruguay y tiene dos ( y seguro que unos cuantos más) ejemplos concretos.

Compartir en:

Estamos dispuestos a responder sus dudas, consultenos y le responderemos a la brevedad.