El balance de las lluvias que entraron el fin de semana, hicieron una pausa este lunes y seguirían martes y miércoles marcará el resultado de la campaña de verano. La llegada de las precipitaciones no evitará que el déficit hídrico se haya “llevado” parte del potencial productivo, especialmente, del maíz. En zonas de Soriano, Río Negro y Paysandú deberá llover nuevamente para consolidar una recuperación y alentar la expectativa en una normalización del régimen hídrico a partir de febrero.
En Chicago este lunes la soja lideró las ganancias debido –principalmente- a que las lluvias en Argentina fueron inferiores a lo previsto. La semana pasada hubo datos desde la demanda externa por soja y maíz estadounidense mostraron que los grandes importadores ya descuentan una menor oferta desde el Mercosur. En el caso de la soja, la demora en el ingreso de la producción brasileña mejoró la posición de la producción estadounidense lo que se tradujo en los futuros de Chicago. A nivel general, las mejores perspectivas desde Europa frenaron el avance del dólar y aumentó la demanda por las materias primas.
En el trigo se han estabilizado los precios en el mercado local y los productores aspiran a mejores valores con la esperanza que Brasil se haga más fuerte antes que cierre marzo. Se ha cargado un volumen importante de trigo pero falta mucho por embarcar.
La soja recuperó parte de lo perdido la semana anterior gracias, principalmente, a la reactivación de la demanda desde China y al mejor contexto en los mercados financieros. En Brasil las lluvias esquivas en el Sur han sido excesivas en los estados del Centro-Oeste demoran el ingreso de la cosecha. Este año se logró una siembra a tiempo lo que permitiría cerrar enero con un volumen ya importante en los puertos brasileños, lo que finalmente no está pasando. Eso impulsó nuevas compras desde China de soja estadounidense. A nivel local se espera para tener el impacto sobre el área final y el potencial de rendimiento de los cultivos. No se va a resembrar –salvo excepciones- y se quiere ver cuánto de lo implantado más tarde puede llegar a seguir adelante. Las sojas de segunda plantadas antes de mediados de diciembre han resistido mejor mientras los cultivos de primera han dejado por el camino parte del potencial. No hay negocios en la medida que los productores quieren ver el rendimiento que tendrán. Las referencias se ubicaron este lunes en US$ 440 por tonelada aunque casi sin operativa.
El maíz avanzó la semana pasada y este lunes en Chicago aunque con menor intensidad que la soja. Los mercados descuentan una caída en la producción de Argentina y otros países de América del Sur. El contrato de maíz en Chicago se sostiene por encima de los US$ 240 por tonelada y ya hay señales de recuperación en la demanda externa por el cereal estadounidense. La producción de etanol se mantiene firme y con buenos márgenes a pesar de la eliminación del subsidio en Estados Unidos. En Argentina la Bolsa de Comercio de Rosario estimó una producción de 21,4 millones de toneladas y señaló el viernes pasado que el maíz está en “terapia intensiva”. En Uruguay el panorama para buena parte del maíz de primera es malo con áreas importantes donde se generalizó el picado de los cultivos. El encarecimiento de los precios en Argentina y las menores proyecciones para la producción local llevó a una suba en los precios local para el cereal con referencias entre US$ 280 y US$ 290 por tonelada.
El trigo en Chicago está copiando hace semanas lo que pasa con el maíz y esa tendencia seguirá en el corto plazo. Los grandes fondos tienen una fuerte posición corta –apostando a una baja en los precios- y eso pesa en el mercado. Más adelante en 2012 se evaluará las condiciones de los cultivos en Estados Unidos y el Mar Negro, especialmente en Ucrania. En el mercado local los precios se han mantenido y subido y eso lleva a que haya más negocios. Monitor Agrícola estimó que al cierre de enero se habrán embarcado cerca de 700.000 toneladas de trigo con una fuerte demanda de los mercados del Norte de África. En los últimos días los precios en base acopio se han acercado a los US$ 215 por tonelada. Los productores que vendieron un porcentaje importante a siembra pueden construir un promedio que llevará al resultado a números positivos.